Así que su médico le dijo que tiene prediabetes. Tal vez sienta agobio y miedo por lo que esto significa para su salud. O tal vez sienta que no es tan malo porque no es una diabetes propiamente dicha. De cualquier manera, probablemente se esté preguntando qué pasará después. ¿Qué se puede esperar de aquí en adelante?
Estas son las cosas clave que debe saber sobre la prediabetes y cómo cuidarse si le diagnosticaron esta enfermedad.
¿Qué es la prediabetes?
La prediabetes es cuando los niveles de azúcar en la sangre son más bajos que los de una persona con diabetes tipo 2 pero más altos de lo normal. Se diagnostica usando uno o ambos de los siguientes:
Azúcar en la sangre en ayunas: Las personas con prediabetes tienen un nivel de azúcar en la sangre en ayunas entre 100 mg/dL y 125 mg/dL.
HbA1C (hemoglobina A1C): Las personas con prediabetes tienen una medida de HbA1C entre 5.7% y 6.4%.
La prediabetes no presenta síntomas y, por lo general, se detecta por accidente cuando los médicos realizan análisis de sangre para detectar problemas de salud no relacionados.
Mucha gente piensa que el "pre" en la prediabetes significa que no es algo de qué preocuparse. Si bien tiene menos riesgos para la salud que la diabetes tipo 2, aún conlleva su propio set de complicaciones. De hecho, según la American Diabetes Association (ADA), si tiene prediabetes, tiene un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un futuro cercano.
Sin embargo, a diferencia de la diabetes tipo 2, la prediabetes es potencialmente reversible. Con prediabetes, aún puede normalizar su nivel de azúcar en la sangre y HbA1C con los cambios correctos.
¿Cómo se trata la prediabetes?
La mayoría de las personas con prediabetes pueden manejarla con cambios en la dieta y el ejercicio:
La dieta: Hable con su médico o reúnase con un dietista para discutir qué cambios en la dieta debe hacer. Podría ser tan simple como agregar más vegetales o granos integrales a su rutina diaria, pero también podría ser más reglamentado (como medir el tamaño de las porciones o contar las calorías). Varía de persona a persona.
Ejercicio: La ADA recomienda al menos 150 minutos de actividad física a la semana (un poco más de 20 minutos al día) para ayudar a reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Usted y su médico deben decidir juntos su nivel de ejercicio. Mientras el ejercicio haga que su corazón lata un poco más fuerte, obtendrá los beneficios que necesita.
Comenzar una dieta o un plan de ejercicios no es algo que deba hacer por su cuenta. Trabajar con su médico o un dietista le ayudará a realizar cambios en su estilo de vida de manera segura y efectiva. Este plan de acción debe cambiar y probablemente lo hará a medida que pase el tiempo (es decir, puede comenzar caminando y luego podrá trotar o montar bicicleta).
- MetforminGeneric Glucophage and Riomet
- PhentermineGeneric Adipex-P
- GlipizideGeneric Glucotrol
Puede ser difícil, pero los cambios saludables en su vida diaria reducen su riesgo de diabetes tipo 2 más que cualquier otra cosa que pueda hacer.
¿Necesitaré medicación?
Para algunas personas con prediabetes, la dieta y el ejercicio no son suficientes, o tienen un riesgo muy alto de desarrollar diabetes tipo 2. Los medicamentos que podrían usarse para tratar la prediabetes incluyen:
Metformina: Su médico puede recetarle metformina, que ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre ayudando a su cuerpo a producir menos glucosa (azúcar) y a usar mejor su insulina natural. Aún necesitará mantener una dieta saludable y hacer ejercicio, incluso si está tomando metformina. El medicamento funciona mejor cuando se combina con estos cambios en el estilo de vida.
Medicamentos para bajar de peso: Algunos médicos pueden recetar medicamentos para bajar de peso como la fentermina si su índice de masa corporal (IMC) es de más de 30 kg/m2. Estos medicamentos solo deben usarse durante unos meses. Funcionan rápidamente, pero conllevan riesgos (por ejemplo, presión arterial alta y adicción), por lo que es posible que no sean una opción si tiene otras afecciones médicas o si está tratando de quedar embarazada.
Otros medicamentos utilizados para personas con diabetes tipo 2 (por ejemplo, la insulina, la glipizida, Trulicity) generalmente no se recetan para personas con prediabetes. Muchos de estos medicamentos pueden causar niveles peligrosamente bajos de azúcar en la sangre (hipoglucemia) y no se ha demostrado que beneficien a las personas con prediabetes. Por estas razones, la ADA actualmente solo recomienda la metformina para la prediabetes.
Es posible que pueda dejar de tomar el medicamento si su nivel de azúcar en la sangre y A1C vuelven a la normalidad. Siempre hable con su médico antes de suspender cualquier cosa que le hayan recetado.
¿Qué más debo esperar?
Además de los cambios en el estilo de vida y los medicamentos, es posible que su médico le pida que se haga análisis de sangre regulares, y es importante que se haga todos los análisis de sangre cuando su médico lo solicite. Debido a que la prediabetes no presenta síntomas, la única forma de saber si está mejorando es controlando su A1C. Su médico lo controlará cada 3 a 6 meses mientras sus niveles estén por encima de lo normal.
Si está tomando metformina, su médico ocasionalmente realizará pruebas adicionales para asegurarse de que su cuerpo aún esté lo suficientemente saludable como para tolerarla. Por ejemplo, si sus pruebas muestran que está comenzando a tener problemas renales, es posible que deba dejar de tomar metformina. Si bien la metformina no causa daño renal, se necesitan riñones sanos para filtrar el medicamento fuera de su cuerpo. Manténgase al día con las pruebas que ordene su médico para evitar futuras complicaciones.
Si revierte su prediabetes, es probable que su médico monitoree sus niveles de azúcar en la sangre para asegurarse de que no vuelva a desarrollarla. Es importante hacerse las pruebas incluso si parece y se siente saludable. Es posible entrar y salir de la prediabetes a lo largo de la vida. El hecho de que sus niveles de azúcar sean normales ahora no significa que pueda dejar de comer sano y hacer ejercicio.
Notas finales
¿Por qué confiar en nuestros expertos?



Prediabetes no tiene por qué ser una palabra aterradora, pero tampoco debe ignorarla. Es un grito de ayuda del cuerpo y debe ser tratado como una motivación para volverse más saludable.
Es muy manejable con dieta y ejercicio (y a veces con medicamentos), pero hay que esforzarse. Sepa que la enfermedad no le afecta solo a usted, y su médico y otros proveedores de atención médica quieren ayudarle a superarla.