Puntos clave:
Las personas que viven con diabetes tipo 2 tienen consejos para ayudar a las personas recién diagnosticadas.
Para empezar, es útil saber que simples cambios en el estilo de vida pueden mejorar su salud e incluso los pequeños cambios tienen un gran impacto a largo plazo.
Cumplir con las rutinas, leer las etiquetas de los alimentos y mantenerse activo son técnicas que utilizan para hacer frente a la diabetes.
Puede escucharlo de su médico, de educadores en diabetes o de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
A veces, los consejos para vivir con diabetes tipo 2 son más significativos cuando provienen de personas que la han experimentado.
Para la neoyorquina Eartha Watts-Hicks, es una nueva condición a la que hay que acostumbrarse. Fue diagnosticada durante la pandemia de COVID-19, alrededor de mayo de 2022.
“Fue un choque y un diagnóstico abrumador”, dice ella. “Estaba consciente de que era prediabética. Pero durante la pandemia, especialmente al comienzo de la pandemia, me estaba abasteciendo de alimentos, comiendo principalmente refrigerios. Estaba en casa, no al aire libre, sin hacer mi ejercicio habitual. Y no me daba cuenta de cómo me estaban afectando los refrigerios”.
Desde entonces, realizó una evaluación de la situación, aprendió de los demás y desarrolló sus propias estrategias para manejar su nivel de azúcar en la sangre. Esto es lo que ella y otras tres mujeres dicen que han cambiado las reglas del juego para ellas cuando se trata de lidiar con un diagnóstico de tipo 2.
1. No deje que el miedo le impida tomar acción
Muchas personas evitan a su proveedor de atención médica por temor a un diagnóstico o tratamiento. Si se siente así, no está solo. Sin embargo, el miedo también puede ser un poderoso motivador, dice Eartha, autora y bloguera de estilo de vida.
Fue un choque y un diagnóstico abrumador.
Cuando comenzó a experimentar señales reveladoras de diabetes, como sed extrema y micción frecuente, comenzó a temer lo que podría significar confirmar este diagnóstico. Y debido a que fue durante las primeras etapas de la pandemia del coronavirus, tenía reservas sobre ir a buscar tratamiento, incluso después de que una prueba casera le indicó que su nivel de azúcar en la sangre estaba alto.

“Dije que no quería ir porque tenía miedo de estar expuesta a COVID”, dice ella. “Dijeron: 'Si no vas a la sala de emergencias ahora mismo, la diabetes te matará antes de que lo haga COVID'”.
Esa fue la llamada de atención que necesitaba para tomar acción. Recibió tratamiento y recetas de medicamentos para ayudarla a controlar su nivel de azúcar en la sangre.
2. Encuentre su llamada de atención
Miriam Linville, asistente legal de Nashville, entiende las formas en las que el miedo puede ayudar y perjudicar cuando se trata de su salud.
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Después de enterarse de su propio diagnóstico, hizo cambios drásticos en su estilo de vida para reducir sus niveles de azúcar y perder peso. Ganó un premio de la Middle Tennessee Heart Association por su cambio de estilo de vida. Poco después de ganar el premio, comenzó a volver a los viejos hábitos que contribuyeron a recuperar el peso.
“Terminé desarrollando una depresión severa”, dice ella. “No quería ir a ningún lado porque me daba vergüenza y miedo de lo que pensaría la gente”.
Por un tiempo, el miedo le impidió actuar, pero luego decidió que ya era suficiente.
Mi diagnóstico fue una llamada de atención.
“Volví a la normalidad”, dice ella. Recordó que a su propia madre le diagnosticaron diabetes cuando Miriam estaba en cuarto grado. La madre de Miriam finalmente murió como resultado de complicaciones de la condición.

“Mi diagnóstico fue una llamada de atención”, dice Miriam. “No quiero que mis hijos tengan que verme sufrir de la forma en que vi sufrir a mi propia madre”.
3. Infórmese sobre la nutrición adecuada
Trato de rechazar los alimentos que elevan mi nivel de azúcar en la sangre. Eliminé los jugos, los dulces y los carbohidratos.
Para Carol Gee, escritora y propietaria de un negocio de los suburbios de Atlanta, la educación era clave para hacerle frente a la diabetes tipo 2.
La diabetes corre en la familia de Carol. Después de su diagnóstico, se propuso comprender mejor cómo sus elecciones dietéticas afectan su diabetes.

“Trato de rechazar los alimentos que elevan mi nivel de azúcar en la sangre”, dice ella. “Elimino los jugos, los dulces y los carbohidratos”.
Miriam también puede identificarse con eso. Mucha gente nunca entiende realmente cómo leer las etiquetas en los alimentos o cuidar de su propia nutrición, dice ella.
Incluso hasta el día en el que murió su madre, dice que su madre nunca entendió la manera en la que ciertos alimentos podrían afectar el azúcar en la sangre. “Ella siempre pensaba: 'Bueno, si no como un pastel de Little Debbie como refrigerio, entonces no tengo que preocuparme por eso'. Es muy importante tener un conocimiento profundo de la nutrición”.
4. Tenga cuidado con los refrigerios que elija
He reducido drásticamente los carbohidratos complejos, [he eliminado] los azúcares añadidos y he reducido el alcohol.
Amy Menrad, una agente de bienes raíces de Pasadena, Maryland, comenzó a prestar más atención a sus selecciones de alimentos después de que le diagnosticaron diabetes tipo 2.
“He reducido drásticamente los carbohidratos complejos, [he eliminado] los azúcares añadidos y he reducido el alcohol”, dice. Comprender la nutrición la ha ayudado a tomar mejores decisiones nutricionales.

Muchos alimentos contienen azúcar oculta. Por ejemplo, Eartha solía comer bocadillos masticables de jengibre, pero nunca notó el contenido de azúcar hasta después de su diagnóstico de diabetes. Ahora, los cambia por opciones más saludables, como una cucharada de mantequilla de maní o nueces. Ella come fruta en lugar de nachos y plátanitos fritos en lugar de papas fritas. También cambió a pan y pasta sin gluten.
“Realmente tengo que leer las etiquetas”, dice Miriam. “Leer las etiquetas es muy importante. Te sorprendería la cantidad de azúcares y carbohidratos que se esconden”.
5. Lleve un estilo de vida activo
La dieta y el ejercicio juntos pueden marcar una gran diferencia en su salud si tiene diabetes, dice Eartha.
“Aprendí a hacer ejercicio donde estoy”, dice ella. “Si no puedo salir e ir al gimnasio, aprendí a hacer ejercicios simples en casa”.
Miriam también insiste en mantenerse activa, aunque no le gusta hacer ejercicio.
“Me levanto y me muevo en el trabajo”, dice ella. “Me mantengo activa cuidando a mis tres perros. Me gusta asegurarme de que a lo largo del día estoy moviendo mi cuerpo”.
6. Siga una rutina
Para Eartha, seguir una rutina también marca una gran diferencia para mantenerse al día con su medicamento y controlar su nivel de azúcar en la sangre.
“Para asegurarme de no olvidarme de mi medicamento, mido mi nivel de azúcar”, dice. “Tomo mi pastilla. Bebo mi café. Entonces, me como mi manzana”.
Miriam descubre que el ayuno intermitente es una buena manera de mantener una rutina de alimentación saludable. Sin embargo, los proveedores de atención señalan que saltarse las comidas puede ser riesgoso para algunas personas con diabetes porque puede provocar cosas como un nivel bajo de azúcar en la sangre o deshidratación. Eartha lo hace con moderación.
“No como después de las 7 de la noche”, dice. “Si estoy fuera, ocupada y me pierdo la cena, este es un gran compromiso para mí. Me hago responsable”.
7. No crea todo lo que escucha
Eartha dice que creció pensando que solo las personas que comían mucha azúcar y dulces desarrollaban diabetes tipo 2. Carol creció pensando lo mismo. Después de su propio diagnóstico, Carol aprendió que diferentes tipos de carbohidratos pueden ser un problema real. A medida que se descomponen, se convierten en azúcar.
Debido al diagnóstico de su madre, Miriam y sus hermanos sabían que debían estar atentos a los síntomas de la diabetes. Aun así, crecieron creyendo el mito que siempre les habían contado. “Crecí pensando que se saltaba generaciones”, dice Miriam.
8. Escuche su cuerpo
Para Carol, es importante escuchar su cuerpo.
“No me había sentido muy bien durante algunos meses”, dice ella. “El médico dijo que tenía hipertensión y me recetó medicamentos. En el último momento, mencionó que mi nivel de azúcar estaba un poco alto. Pero fue un comentario tan improvisado que realmente no pensé en hacer un seguimiento al respecto”.
Carol finalmente fue hospitalizada cuando su nivel de azúcar en la sangre era tan alto que corría el riesgo de sufrir una afección potencialmente mortal llamada cetoacidosis diabética (CAD). Recordando, dice que desearía haber hecho más preguntas y haber tomado esos comentarios más en serio.
No obstante, aquellos a quienes se les ha diagnosticado diabetes tipo 2 dicen que la experiencia es diferente para todos.
Para Miriam, la primera señal de diabetes fue el aumento de peso.
“Pensé que tal vez mi cuerpo se estaba asentando con la edad”, dice Miriam. “Le comenté estas preocupaciones a mi médico y me enteré de mi diagnóstico”.
Si bien sus experiencias difieren, estas cuatro mujeres llegaron a la misma conclusión sobre lo que funciona para vivir con diabetes tipo 2. La dieta, el ejercicio, la rutina y la educación les ayudaron a comprender su condición y mantenerse saludables.
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